Fray Carlos A. Azpiroz Costa OP Hna. Margaret Ormond, OP Reverend Leonardo Z. Legaspi, O.P., D.D. a a

A todos los participantes en la Asamblea del Movimiento Juvenil Dominicano
(IDYM)
21 al 25 de agosto de 2004
Caleruega - Filipinas

Os encontráis reunidos en Caleruega - Filipinas representantes del Movimiento Juvenil Dominicano. ¡Cuántos deseos de estar con vosotros!...Pero las distancias del tiempo y el espacio no me lo permiten. En pocos días viajo a Cracovia (Polonia) para participar en el Capítulo General de la Orden. Dios mediante el Capítulo concluirá días antes de iniciar vuestra Asamblea. De todos modos están con vosotros fray Jerry Stookey, fray Quirico Pedregosa, fray Constantine Mamo y fray Kike Sariego, ellos son mis hermanos de comunidad, portadores de buenas nuevas y abrazos para todos y cada uno.

Hoy celebramos la fiesta de Santa María Magdalena. La Orden siempre le tuvo una devoción particular. ¿Por qué? Ella fue la primera persona a la cual se apareció Jesús resucitado. Ha sido la primera predicadora de la Buena Noticia y por eso es llamada ¡Apóstol de los Apóstoles! De hecho la consideramos como la segunda patrona de la Orden después de Santo Domingo.

Creo que María Magdalena nos regala un mensaje especial a todos y en particular para la Asamblea del Movimiento. Amaba a Jesús con ternura y por ello llevaba perfumes para ungir su cadáver. Al encontrar el sepulcro vacío, ella buscaba con perseverancia el cuerpo de su amigo muerto. No lo encontró... "¿Dónde lo han puesto?" Se lamentaba. Sus ojos entristecidos por el llanto no podían reconocer a su Amigo que le preguntaba "¿Mujer por qué lloras?". María lo confundió con el jardinero...

María de Magdala buscaba "algo" de su amigo. Como todos nosotros buscamos en la vida respuestas, cosas que den sentido a lo que hacemos. Ella buscaba el cuerpo de su amigo del alma que había sido crucificado. No era capaz de comprender ¡ver! que "Alguien" le sale al encuentro. Finalmente reconoce a su amigo, porque él la llama por su nombre: ¡María!

¿Quién predica?: ¡María! En ese nombre se esconde cada uno de nuestros nombres. Jesús nos conoce por el nombre (aunque nosotros no sepamos reconocerlo presente en nuestras vidas). En cada nombre hay una historia, una historia de vida, de gozos y esperanzas, también de angustias y tristezas. A cada uno de nosotros, a cada uno de vosotros el Señor Resucitado nos dice: "Ve y diles lo que has visto".

¿Qué predica? ¡La Buena Nueva de Jesús Resucitado! Todo lo que rodeaba la vida de María en ese momento tenía sabor a muerte... Su amigo había sido torturado, asesinado injustamente. Ella buscaba afanosamente su cadáver, para poder perfumarlo, para poder completar lo que la piedad de su tiempo exigía para un cuerpo sin vida (y no habían podido cumplirlo porque al atardecer del Viernes iniciaba la Pascua judía). Pero Jesús no estaba muerto ¡ha resucitado! En medio de las angustias y el dolor del mundo, de nuestra gente, de nuestros países hay un mensaje de Vida que predicar... ¡la persona de Cristo Resucitado! Para nosotros el contenido de nuestro mensaje no es estrictamente "algo" sino "¡alguien!": "He visto al Señor ...".

¿A quiénes predica? A los apóstoles y al mundo entero. Jesús envía a María Magdalena a anunciar a los apóstoles -sus amigos- que la muerte no había vencido... Los discípulos de Jesús estaban encerrados tenían miedo de salir a la calle porque pensaban que les pasaría lo mismo que a Jesús. El grupo no creyó en principio a María ¡son delirios! Pero Jesús también les salió al encuentro... y rompieron el límite que el Cenáculo imponía. Jesús les pidió que predicaran la Buena noticia a todas las naciones. Entonces fueron definitivamente COMUNIDAD... unida en la ORACIÓN, el ESTUDIO y con una vocación clara: la PREDICACIÓN (y no fueron más un grupo de hombres y mujeres temerosos, encerrados por miedo a lo que podría pasarles, a lo qué diría la gente... )

Si hoy celebráis esta Asamblea que os reúne como jóvenes hijos de Santo Domingo -todos hermanos y hermanas en la Orden- es porque María Magdalena y los apóstoles -jóvenes y menos jóvenes- abrieron las puertas de su pequeño mundo y sin miedo anunciaron a Cristo vivo.

Gracias por invitarme a acompañarlos. Habéis recorrido un camino de historia rico en experiencias desde 1993... Confío, como lo han hecho los Capítulos Generales, que vuestra vocación como predicadores y profetas en este mundo, pueda surgir renovada y reafirmada después de esta Asamblea. Espero con gozo las conclusiones.

Mabuhay!


Fraternalmente en Santo Domingo y Santa María Magdalena


Fray Carlos A. Azpiroz Costa OP
Maestro de la Orden


Prot. 73/04/877 IDYM (Mov. Juvenil Dominicano Internacional)

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