|
A todos
los participantes en la Asamblea del Movimiento Juvenil Dominicano
(IDYM)
21 al 25 de agosto de 2004
Caleruega - Filipinas
Os
encontráis reunidos en Caleruega - Filipinas representantes
del Movimiento Juvenil Dominicano. ¡Cuántos deseos
de estar con vosotros!...Pero las distancias del tiempo y el espacio
no me lo permiten. En pocos días viajo a Cracovia (Polonia)
para participar en el Capítulo General de la Orden. Dios
mediante el Capítulo concluirá días antes de
iniciar vuestra Asamblea. De todos modos están con vosotros
fray Jerry Stookey, fray Quirico Pedregosa, fray Constantine Mamo
y fray Kike Sariego, ellos son mis hermanos de comunidad, portadores
de buenas nuevas y abrazos para todos y cada uno.
Hoy
celebramos la fiesta de Santa María Magdalena. La Orden siempre
le tuvo una devoción particular. ¿Por qué?
Ella fue la primera persona a la cual se apareció Jesús
resucitado. Ha sido la primera predicadora de la Buena Noticia y
por eso es llamada ¡Apóstol de los Apóstoles!
De hecho la consideramos como la segunda patrona de la Orden después
de Santo Domingo.
Creo
que María Magdalena nos regala un mensaje especial a todos
y en particular para la Asamblea del Movimiento. Amaba a Jesús
con ternura y por ello llevaba perfumes para ungir su cadáver.
Al encontrar el sepulcro vacío, ella buscaba con perseverancia
el cuerpo de su amigo muerto. No lo encontró... "¿Dónde
lo han puesto?" Se lamentaba. Sus ojos entristecidos por el
llanto no podían reconocer a su Amigo que le preguntaba "¿Mujer
por qué lloras?". María lo confundió con
el jardinero...
María
de Magdala buscaba "algo" de su amigo. Como todos nosotros
buscamos en la vida respuestas, cosas que den sentido a lo que hacemos.
Ella buscaba el cuerpo de su amigo del alma que había sido
crucificado. No era capaz de comprender ¡ver! que "Alguien"
le sale al encuentro. Finalmente reconoce a su amigo, porque él
la llama por su nombre: ¡María!
¿Quién
predica?: ¡María! En ese nombre se esconde cada uno
de nuestros nombres. Jesús nos conoce por el nombre (aunque
nosotros no sepamos reconocerlo presente en nuestras vidas). En
cada nombre hay una historia, una historia de vida, de gozos y esperanzas,
también de angustias y tristezas. A cada uno de nosotros,
a cada uno de vosotros el Señor Resucitado nos dice: "Ve
y diles lo que has visto".
¿Qué
predica? ¡La Buena Nueva de Jesús Resucitado! Todo
lo que rodeaba la vida de María en ese momento tenía
sabor a muerte... Su amigo había sido torturado, asesinado
injustamente. Ella buscaba afanosamente su cadáver, para
poder perfumarlo, para poder completar lo que la piedad de su tiempo
exigía para un cuerpo sin vida (y no habían podido
cumplirlo porque al atardecer del Viernes iniciaba la Pascua judía).
Pero Jesús no estaba muerto ¡ha resucitado! En medio
de las angustias y el dolor del mundo, de nuestra gente, de nuestros
países hay un mensaje de Vida que predicar... ¡la persona
de Cristo Resucitado! Para nosotros el contenido de nuestro mensaje
no es estrictamente "algo" sino "¡alguien!":
"He visto al Señor ...".
¿A
quiénes predica? A los apóstoles y al mundo entero.
Jesús envía a María Magdalena a anunciar a
los apóstoles -sus amigos- que la muerte no había
vencido... Los discípulos de Jesús estaban encerrados
tenían miedo de salir a la calle porque pensaban que les
pasaría lo mismo que a Jesús. El grupo no creyó
en principio a María ¡son delirios! Pero Jesús
también les salió al encuentro... y rompieron el límite
que el Cenáculo imponía. Jesús les pidió
que predicaran la Buena noticia a todas las naciones. Entonces fueron
definitivamente COMUNIDAD... unida en la ORACIÓN, el ESTUDIO
y con una vocación clara: la PREDICACIÓN (y no fueron
más un grupo de hombres y mujeres temerosos, encerrados por
miedo a lo que podría pasarles, a lo qué diría
la gente... )
Si
hoy celebráis esta Asamblea que os reúne como jóvenes
hijos de Santo Domingo -todos hermanos y hermanas en la Orden- es
porque María Magdalena y los apóstoles -jóvenes
y menos jóvenes- abrieron las puertas de su pequeño
mundo y sin miedo anunciaron a Cristo vivo.
Gracias
por invitarme a acompañarlos. Habéis recorrido un
camino de historia rico en experiencias desde 1993... Confío,
como lo han hecho los Capítulos Generales, que vuestra vocación
como predicadores y profetas en este mundo, pueda surgir renovada
y reafirmada después de esta Asamblea. Espero con gozo las
conclusiones.
Mabuhay!
Fraternalmente en Santo Domingo y Santa María Magdalena
Fray Carlos A. Azpiroz Costa OP
Maestro de la Orden
Prot. 73/04/877 IDYM (Mov. Juvenil Dominicano Internacional)
|